Cuando la comunidad de 28 de Julio luchó y recuperó la autonomía municipal arrebatada con la «Elección de la lata»
Por Adriana Agüero
por REDACCIÓN CHUBUT 19/02/2023 - 00.00.hs
La Democracia es una palabra desgastada, hasta a veces parece haber perdido sentido, pero las y los argentinos sabemos que es la mejor forma de vida social y política, y está marcado en nuestras cicatrices lo que nos ha costado recuperarla, luego de años de absoluta oscuridad.
Esta es una introducción para relatar un hecho histórico que ocurrió en nuestra pequeña localidad rural de 28 de Julio.
En febrero del año 1981, transitando el último período de la última dictadura militar en Argentina, el Interventor a cargo del Gobierno Provincial decide que 28 de Julio vuelva a depender de Dolavon, perdiendo así su autonomía municipal.
Como ejercer nuestro derecho a la libertad es fundamental para el sostenimiento de la Democracia, garantizando el derecho a pensar libremente, a opinar, a elegir, siempre sobre la base de la justicia, el respeto, la integridad, la convivencia y el bien común, esta decisión causó mucho enojo entre la población veintiochense, que se dispuso a recuperar su independencia, a ser nuevamente un Municipio, a recuperar su Comisión de Fomento.
En primer lugar se conformó una Comisión de Vecinos para iniciar las negociaciones con el nuevo Interventor a nivel provincial, ya que se había producido un cambio de autoridades, y luego de varias reuniones de a poco se fue gestando la idea de elegir al Intendente mediante un proceso eleccionario.
¡No sé si tomaron conciencia, en ese momento, de la trascendencia de su decisión!
Los y las vecinos/as de 28 de Julio se organizaron, dividieron al ejido en cuatro zonas y se conformaron las comisiones para cada una de ellas que fueron las encargadas de recorrer todas las chacras para que cada ciudadano emita su voto.
Cada urna fue una lata de leche sellada, pintada de color ladrillo, numerada y con una abertura en la tapa para introducir el voto.
Se propuso una lista de candidatos y cada comisión, en julio de ese año, salió con su correspondiente lata, su padrón de electores, la lista de candidatos y cada ciudadano emitió su voto, escribiendo en un trozo de papel el nombre de su preferencia para ser Intendente.
Todos recordamos que fue un mes muy lluvioso y había mucho barro, pero finalmente, una vez que cada comisión cumplió con su recorrido, se reunieron en el Centro Comunitario y allí, la Comisión de Escrutinio procedió a la apertura de cada lata y al recuento de votos, saliendo electo por mayoría el Sr. Carlos Cuesta y segundo el joven René Jenkins con un poco más de veinte años.
Este hecho marcó un nuevo nacimiento para 28 de Julio que así recuperó su autarquía municipal.
Algo que no debemos olvidar es que eran chacareros, gente de trabajo, comprometida con su tierra y su comunidad, que lucharon en silencio, se organizaron y lograron ejercer sus derechos en plena dictadura militar.
Este hecho histórico tiene tal trascendencia que no podemos dejarlo en el olvido, por eso es absolutamente necesario que se conozca y se difunda, que nuestros jóvenes sepan lo sucedido, porque es parte de nuestra identidad como pueblo.
Estoy convencida que es obligación de todos continuar alimentando la llama de la democracia, la libertad y la justicia. Siempre perder la libertad y sentir que nos arrebatan nuestros derechos nos hace reaccionar y decidir luchar, pero la lucha no significa violencia, significa resistir juntos, en comunidad, estar dispuestos a hacer sacrificios y apelar siempre al diálogo, a buscar la justicia y el bien común.
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