Indignación en Chubut: pescó un tiburón declarado Monumento Natural, lo exhibió como trofeo y desató una ola de críticas
La fundación Sin Azul No Hay Verde alertó sobre la gravedad del hecho tras la viralización de imágenes en redes sociales. Recordaron que estos animales gozan de la máxima protección legal y su sacrificio representa un delito contra el patrimonio ambiental de la provincia.
por REDACCIÓN CHUBUT 16/01/2026 - 15.23.hs
La reciente difusión de fotografías que documentan la captura y posterior exhibición de un tiburón gatopardo (Notorynchus cepedianus) en las costas chubutenses generó un fuerte rechazo en la comunidad ambiental. Desde la fundación Sin Azul No Hay Verde advirtieron que el hecho constituye una violación directa a las leyes de protección de la fauna, agravada por tratarse de una especie catalogada como Monumento Natural Provincial.
El incidente trascendió públicamente a través de plataformas digitales, donde se observó al ejemplar siendo manipulado fuera del agua como un trofeo de pesca. Este tipo de prácticas, lejos de ser consideradas hazañas deportivas, ponen en evidencia el desconocimiento y la falta de cumplimiento de las normativas que buscan preservar a los grandes depredadores del Mar Argentino.
Un Monumento Natural desprotegido
La gravedad de este suceso radica en el estatus legal del animal. Chubut es pionera en materia de conservación marina y ha otorgado a estas especies una categoría de protección superior mediante la Ley XI N° 72. Esta normativa prohíbe terminantemente la captura y sacrificio de las principales especies de tiburones, reconociendo su valor insustituible para el patrimonio natural de la región.
Juan Coustet, integrante de Sin Azul No Hay Verde, hizo hincapié en lo que significa atentar contra una especie que posee esta jerarquía de conservación. “Tenemos que comprender que el tiburón Gatopardo es una especie protegida por ley, declarada monumento y símbolo de nuestra provincia, esto implica que está prohibida su captura, caza y comercialización.
En tal sentido destacó que “los tiburones son los guardianes del mar y su existencia es fundamental para conservar el equilibrio de las especies. Matar y exhibir a un tiburón es similar a matar y exhibir un yaguareté, debemos dejar de normalizar estas prácticas y empezar a proteger más nuestros tiburones”.
El daño irreparable al ecosistema
Más allá de la cuestión legal, la biología de estos animales los coloca en una situación de extrema fragilidad. Los tiburones poseen ciclos de vida muy lentos, alcanzan la madurez sexual tardíamente y tienen pocas crías. La eliminación de un ejemplar adulto no es un daño menor; compromete la capacidad reproductiva de la población y afecta el equilibrio de toda la cadena trófica, donde el gatopardo actúa como regulador natural.
Las imágenes difundidas revelan además un trato indebido hacia el animal. La manipulación observada en las fotografías, afectando zonas vitales como las branquias, suele provocar daños letales que impiden la supervivencia del ejemplar incluso si existiera una intención de devolución posterior.
“Tenemos que educar y concientizar a la comunidad”, aseguró Coustet y agregó: “posar con un tiburón que está en estado de vulnerabilidad y en otros casos según la especie en peligro de extinción, no debe ser motivo de orgullo o celebración”.
En la misma línea, remarcó que “es fundamental que se avancen en los planes de manejo y sanciones efectivas para quienes vulneren y pongan en peligro a nuestras especies monumento, si no todo queda en papel y letra”.
Desde la organización insisten en que la protección de la biodiversidad marina requiere un compromiso activo de toda la sociedad. Denunciar la pesca furtiva y rechazar el consumo o exhibición de especies protegidas son pasos fundamentales para evitar que estos animales desaparezcan de nuestras costas.
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