AISA Group invertirá un millón de dólares para modernizar la planta de Cabo Vírgenes en Rawson
Cabo Vírgenes comenzó las obras de refuncionalización de su planta de procesamiento de Rawson, Chubut. El proyecto demandará una inversión de un millón de dólares y tendrá un plazo estimado de entre dos meses y medio y tres meses.
por REDACCIÓN CHUBUT 08/09/2026 - 20.07.hs
Uno de los objetivos es que la planta de Rawson avance hacia la certificación BRCGS, uno de los estándares internacionales de referencia en seguridad alimentaria, que evalúa aspectos como la inocuidad, la calidad, la trazabilidad y el control de los procesos. Esta certificación se sumará a los estándares y acreditaciones con los que ya trabaja Cabo Vírgenes, entre ellos HACCP, IFS y FDA, y permitirá extender a Rawson el estándar BRCGS con el que ya opera la planta de la compañía en Palencia, España.
La obra se suma a las inversiones que AISA Group viene realizando desde su llegada a la industria pesquera. Cuando adquirió Cabo Vírgenes en 2025, el Grupo anunció un programa de USD 20 millones para renovar la flota y la planta y ampliar la presencia comercial en Europa y Asia.
Desde entonces, Cabo Vírgenes incorporó cinco embarcaciones más a la flota, destinó más de 2 millones de dólares a la modernización del buque factoría Mar Esmeralda, y adquirió Sea Fresh, operación con la que incorporó una segunda planta industrial en Chubut.
Hoy la compañía cuenta con dos plantas industriales en Chubut, seis buques propios y una plataforma logística en España. Su actividad genera más de 1.000 empleos directos.
QUE CAMBIARA EN LA PLANTA DE RAWSON
La planta de Rawson ocupa más de 10.000 metros cuadrados y tiene capacidad para procesar y exportar más de 10.000 toneladas anuales. Las obras incluyen nuevos vestuarios, baños, comedores, enfermería y lavandería, además de un nuevo ingreso con control de acceso y filtro sanitario. El objetivo es adecuar las instalaciones a las exigencias de la certificación y, a la vez, mejorar los espacios que utiliza diariamente el personal.
También habrá cambios dentro de las áreas de producción. Se incorporarán nuevas mesas de trabajo y cintas para el traslado de materia prima, insumos, envases y descartes. De esta manera se reducirán movimientos manuales y circulación dentro de la planta.
Con la instalación de tres mesas de trabajo, el área podrá pasar de 100 a 140 trabajadores destajistas por turno, lo que permitirá aumentar su capacidad operativa, reorganizar el trabajo de la planta hacia un esquema más eficiente y cuidar mejor el producto.
«La planta de Rawson necesitaba acompañar el crecimiento que tuvo Cabo Vírgenes en este último tiempo. La certificación BRC nos exige cambios concretos en infraestructura y procesos, pero también queríamos aprovechar la obra para mejorar las condiciones de trabajo de nuestra gente e incorporar tecnología. La operación creció mucho y necesitamos que la planta esté preparada para esa nueva realidad», afirmó Juan Pablo Basavilbaso, gerente general de Cabo Vírgenes.
SEGUIRA TRABAJANDO DURANTE LAS OBRAS
La primera etapa contempla la ampliación de oficinas y del comedor para supervisores, además de una nueva sala de muestreo y una oficina de cámaras. Luego comenzará la demolición de los antiguos comedores y vestuarios para construir las nuevas instalaciones.
La obra fue organizada para no interrumpir la actividad durante la zafra. Se acondicionaron módulos externos con vestuarios, baños y comedores y los trabajos de mayor envergadura se concentrarán, en buena medida, fuera del período de mayor actividad.
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