Carta del Lector

Una superautopista hacia el infierno nuclear III

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Las incoherencias, contradicciones, errores factuales o conductas poco habituales en un jefe de Estado, sugieren que Trump va camino al diagnóstico clínico de deficiencia mental.

Ejemplos recientes y reportados de comportamientos que han generado cuestionamientos sobre su juicio o coherencia.

 

Uno de los ex secretarios de prensa de Donald Trump dijo que su confusa conferencia de prensa del martes 20 es una señal de que está “fallando mentalmente”. Trump pasó casi dos horas deambulando por un libro ilustrado, criticando a naciones enteras, menospreciando a su propio equipo de prensa, proponiendo otro nombre para el Golfo de México y quejándose una vez más por no haber ganado el Premio Nobel de la Paz.

 

Stephanie Grisham, secretaria de prensa de la Casa Blanca durante nueve meses del primer mandato, dijo que la conferencia de prensa fue extraña, "incluso para él".

 

“Son las típicas divagaciones, historias fuera de tema, medias verdades, mentiras, cosas del tipo: “Lo he arreglado todo, nadie ha visto nada igual”.

 

Grisham: “¡Congresistas, por favor, despierten!”

 

En un momento dado, Trump pasó abruptamente de hablar sobre jugar béisbol cuando era joven a hablar de instituciones mentales.

 

Ese 20 de enero ofreció un discurso extenso y desarticulado, saltando entre temas sin conexión lógica clara, logros, política internacional, crítica a opositores, durante casi dos horas ante cámaras sin aceptar preguntas por un largo período. Observadores lo describieron como rambling o incoherente y alarmante.

 

Se desvió del tema varias veces durante su conferencia de prensa. Había pasado más de una hora cuando respondió preguntas.

 

El mismo día Trump difundió en su red social imágenes generadas con IA mostrando supuestas conquistas territoriales de Estados Unidos sobre Groenlandia y Canadá, sin advertencias claras de su falsedad ni contexto, generando confusión internacional.

 

Expertos han observado que en discursos recientes cambia abruptamente de tema, a veces durante varios minutos, sin señal clara de transición.

 

Trump difundió también esta imagen en la que se le ve reunido con líderes europeos en el Despacho Oval, con un mapa exhibido detrás que muestra a Estados Unidos, Canadá, Groenlandia y Venezuela bajo la bandera estadounidense.

 

Toda la exhibición animó a muchos comentaristas liberales a pedir también que entre en juego la Enmienda 25, una medida que requeriría que actuara el Gabinete de Trump o el Congreso controlado por el Partido Republicano.

 

Hace un año se convirtió en la persona de mayor edad en ser investido presidente. El Daily Beast describió que ha sido visto repetidamente adormilado durante eventos oficiales en la Casa Blanca en los últimos meses.

 

Esto provocó que sus asesores se preocuparan por la imagen y que la jefa de gabinete, Susie Wiles, instara a los miembros del gabinete a que sus presentaciones fueran breves, informó el Wall Street Journal.

 

Trump en eventos de la Casa Blanca pareciendo estar dormitando. Andrew Harnik/Getty Images

En un discurso ante el Congreso, afirmó que “más de 300,000 niños migrantes desaparecieron o murieron”, algo que distorsiona cifras oficiales, que en realidad solo registran ausencias a audiencias, no desapariciones o muertes.

 

Estas y otras afirmaciones se han señalado como confabulaciones, mezclando hechos reales con imprecisiones o conclusiones no respaldadas por fuentes verificadas.

 

Hasta ahora no parece que se haya hecho pública una evaluación psiquiátrica detallada por parte de profesionales de salud mental con criterios diagnósticos completos.

 

Médicos y expertos han discutido públicamente la salud mental de Trump, pero de acuerdo con una norma ética en psiquiatría, los profesionales no diagnostican a figura pública sin examinarla personalmente.

 

Por ello, gran parte de los comentarios sobre el estado psíquico de Trump provienen de análisis mediáticos o políticos, no de diagnósticos clínicos formales.

 

Su salud mental es preocupante por la responsabilidad que le cabe a un Jefe de Estado de un país que dispone armas nucleares.                                                                                                                

 

 Continúa...

 

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