El uranio II
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En diciembre de 2024, el presidente Javier Milei lanzó el nuevo Plan Nuclear Argentino (PNA), que planea desarrollar las reservas de uranio, que servirán para cubrir la demanda doméstica y posicionará al país como exportador de elementos combustibles de alto valor agregado.
Del PNA se sabe poco porque sigue aún sin publicarse.
De la nota anterior puede inferirse que la CNEA reconoce que, con posterioridad a la extracción del uranio del yacimiento, no hace la gestión final de los residuos.
Desafíos legales, ambientales y sociales
La extracción de uranio enfrenta desafíos legales, ambientales y sociales.
En Chubut, por ejemplo, la Ley XVII-N°68 (conocida como Ley 5.001) prohíbe la minería a cielo abierto y el uso de sustancias químicas como el cianuro y el ácido sulfúrico. Leyes similares existen en otras provincias.
Esto obedece a que la minería a cielo abierto, en especial la del uranio, es contaminante y genera preocupaciones ambientales.
La contaminación de la minería del uranio es radiactiva y química.
El proceso de extracción de uranio implica el uso de químicos como el ácido sulfúrico y el carbonato de sodio, que se emplean para separar el uranio de otros minerales durante la lixiviación.
Para una explicación sencilla de qué es la lixiviación diremos que, cuando tomamos mate, estamos lixiviando yerba. Un líquido, el agua riega y extrae del material que se lixivia, yerba, la parte que interesa.
Los químicos pueden generar impactos ambientales significativos si no se manejan adecuadamente. Por ejemplo, el ácido sulfúrico puede contaminar aguas subterráneas y superficiales, afectando ecosistemas y comunidades locales. Estos factores han llevado a que algunos proyectos se encuentren paralizados o en revisión.
Vecinos de la Asamblea del No a la Mina de Esquel (Chubut) presentaron a las autoridades una nota de rechazo al proyecto de habilitar la minería de uranio en la provincia, ya que “son sinónimo de saqueo y contaminación”.
Desde la CNEA indicaron que “la reactivación de las actividades productivas y los proyectos actuales de remediación ambiental en sitios mineros agotados requiere que se lleven a cabo conforme a las normativas y regulaciones vigentes a nivel internacional, nacional, provincial y municipal. Esto es fundamental para minimizar los impactos ambientales y garantizar la seguridad en cada etapa del proceso”.
El ingeniero Testino, profesional que estuvo a cargo de las explotaciones de las minas de uranio Los Adobes y Cerro Condor y de la Planata de Tratamientos Pichiñan, sostuvo que “hace cerca de 20 años que no se produce uranio en nuestro país, se está comprando directamente al exterior. En lugares como Kazajistán, hay acuerdos de compra de uranio que se vienen manteniendo durante muchos años, un poco porque el valor internacional competía bastante fuerte con los valores de producción local, y otro poco por reticencias que han empezado a aparecer en muchos lugares de la sociedad”
Este contenido es parte de la Red Federal de Periodismo e Innovación (RPI),alianza impulsada por Chequeado que une a medios de 5 regiones del país para contribuir a la expansión del periodismo innovador y contrarrestar los desiertos informativos. (Fuente Chequeado y ADNSUR) Fecha de publicación original: 14/03/2025.
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