Francia: De sueño nuclear a pesadilla financiera I
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Décadas de negligencia, costos en espiral y negación política han convertido el otrora elogiado programa nuclear de Francia en una historia que sirve de advertencia.
Los 58 reactores nucleares construidos a un ritmo acelerado entre 1977 y 1996, debían concluir su vida útil con tranquilidad tras 30 años de servicio. Y los nuevos y superpotentes reactores presurizados europeos (EPR), diseñados y construidos por Éléctricité de France (EDF), debían llevar a cabo una transición fluida.
Se estimaba que en 2012 entraría en funcionamiento el primer EPR francés en Flamanville. No solo se ha sextuplicado su costo, inicialmente fijado en 3.300 millones de euros, sino que su obra ha resultado ser una pesadilla. El EPR se conectó a la red eléctrica recién en 2024, doce años después. Y desde entonces apenas ha funcionado. Actualmente está en arranque gradual, no operando aún a potencia máxima.
En un momento en que la urgente necesidad de recursos para formular el presupuesto nacional apretado de 2026, obsesiona al Gobierno. En el mundo mágico de la energía nuclear, miles de millones se van por docenas. La regla de oro es: «¡Cueste lo que cueste!».
Costos nucleares inevitables por venir
Ha sido necesario un repaso de emergencia del antiguo parque nuclear francés para que sus reactores, deteriorados, puedan seguir funcionando otros 20 años. El costo total de esta importante reforma, actualmente en curso, es de 100 000 millones de euros.
Prolongar la vida útil de la planta de La Hague, donde se procesa el combustible nuclear y que está al final de su vida útil, estimación 34.000 millones de euros,
Continuar el cementerio de Bure, donde se enterrarán los residuos nucleares más peligrosos a 500 metros bajo tierra con un costo estimado: 35 000 millones de euros,
Desmantelar los 58 reactores que llegarán al final de su vida útil en diez o veinte años con un costo de 50 000 millones de euros.
Total: 219 000 millones de euros. ¿De dónde saldrán? Y esto no es todo.
EDF ha vendido un EPR a Finlandia por 3.000 millones de euros y otros dos al Reino Unido por 22.000 millones de euros. Y ha pactado hacerse cargo de cualquier costo adicional. El costo asciende a 12.000 millones de euros para el primero y 56.000 millones de euros, para el segundo. Hacer cálculos.
Thomas Piquemal, entonces director financiero de EDF, sufrió una crisis financiera y dimitió en marzo de 2016.
En 2022, el presidente Macron anunció que, a petición suya, EDF lanzaría inicialmente seis EPR de "nueva generación", y luego ocho más hasta 2050. Precio total estimado: 100 000 millones de euros. Entrevistado, un exdirector de EDF lo calificó de "apuesta descabellada".
Si este programa delirante, claramente como desaconsejable llegara a buen puerto, ¿quién lo pagará? EDF, ya endeudada por 55 000 millones de euros. ¿Macrón de su bolsillo? (FUENTE Clamshell Alliance Jean-Luc Porquet).
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