REACTORES NUCLEARES PEQUEÑOS, UNA ILUSIÓN II
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Nos proponemos determinar si existe realmente un modelo económico viable para los pequeños reactores nucleares (SMR) estadounidenses, o estamos ante una nueva burbuja especulativa, alimentada por la demanda futura de los centros de datos de IA. Y nos preguntamos ¿Los SMR, pueden producir electricidad a un precio que permita recuperar el enorme capital necesario para construirlos, sin depender permanentemente de subsidios públicos o de contratos excepcionalmente favorables de las grandes tecnológicas?
Todavía no existe en Estados Unidos un modelo económico comercialmente demostrado para los SMR.
Hay indicios de que podría existir para una segunda generación de proyectos construidos en serie, pero la actual valorización bursátil de varias empresas parece haber incorporado un éxito futuro que todavía no está demostrado. La explosión de la demanda eléctrica de los centros de datos de IA está funcionando como un poderoso acelerador, y también como combustible especulativo, para este mercado.
Al día de hoy, Estados Unidos no tiene un SMR avanzado comercial operando. Los proyectos más avanzados están entrando recién en construcción o en fases regulatorias. Reuters señala que Kairos, TerraPower y X-energy están avanzando con apoyo federal y acuerdos con grandes empresas, pero que el sector todavía depende de demostrar que puede pasar de proyectos individuales a una fabricación repetitiva y económicamente competitiva.
Cuando una empresa afirma que su reactor producirá electricidad a un costo de X dólares/MWh, hay que distinguir entre costo proyectado y costo demostrado. En nuclear, esa diferencia puede ser enorme.
NuScale había presentado sus SMR como una forma de reducir los costos de las grandes centrales mediante unidades pequeñas y modulares.
Su proyecto debía ser precisamente la demostración comercial, pero los costos fueron aumentando y el proyecto terminó cancelándose en 2023, porque los interesados en adquirir esos SMR, se retiraron.
En las primeras estimaciones se hablaba de alrededor de US$ 58/MWh, posteriormente la estimación había subido hasta aproximadamente US$ 89/MWh. Y eso ocurrió antes de que se construyera la central.
La lección económica es brutal, la modularidad solamente reduce costos si realmente se fabrican muchas unidades. La primera unidad no tiene las economías de escala de las posteriores. El problema es que hay que financiar los primeros reactores antes de que exista ahorro.
Y aquí aparece la inteligencia artificial que está cambiando radicalmente el mercado eléctrico estadounidense.
El consumo eléctrico estadounidense, después de décadas de crecimiento muy lento, comenzó a acelerarse nuevamente, los centros de datos están impulsando buena parte del crecimiento de la demanda. Entre 2020 y 2025 la demanda eléctrica creció aproximadamente 1,7% anual, frente a solamente 0,1% anual entre 2005 y 2019.
Y el crecimiento es extraordinario. Hoy Estados Unidos tiene unos 4.000 centros de datos, incluidos alrededor de 580 hyperscale, y existen miles más proyectados o en construcción.
La consecuencia económica es importante, los gigantes tecnológicos necesitan electricidad firme. No solamente electricidad barata. Necesitan 24 horas al día, 365 días al año, alta confiabilidad, grandes bloques de potencia, electricidad libre de carbono y contratos a largo plazo.
Y ahí parece que la energía nuclear es la gran solución, pero…las empresas de IA necesitan electricidad en esta década. Pero la mayoría de los nuevos SMR probablemente estarán disponibles comercialmente en la próxima.
El Financial Times acaba de señalar precisamente esta contradicción: la demanda de electricidad de centros de datos podría multiplicarse fuertemente, pero la mayoría de los nuevos reactores pequeños todavía requieren largos períodos de desarrollo, licenciamiento, construcción y financiación.
Al mismo tiempo, las tres empresas que mencionamos en nota anterior, NuScale, Nano Nuclear y Oklo, han sufrido fuertes caídas bursátiles. Desde sus máximos, las tres perdieron conjuntamente alrededor de US$ 30.300 millones de capitalización bursátil. Y esto nos lleva directamente a la hipótesis de la burbuja.
Ya hay elementos claros de burbuja financiera. La burbuja está en la valoración actual de empresas cuyos ingresos futuros dependen de acontecimientos que todavía no han ocurrido.
El caso de Oklo es paradigmático. La empresa consiguió una valoración bursátil enorme basándose fundamentalmente en la expectativa de que sus reactores Aurora abastecerán la futura demanda eléctrica.
Pero todavía ni siquiera tiene licenciamiento, está toda lejos de la construcción y del conocimiento preciso de sus costos. Es decir, el mercado está poniendo precio al éxito antes de que exista la central.
Continúa...
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