Oposición al reinicio de la Unidad 1 de Three Mile Island I
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Hay es una oposición organizada, persistente y con argumentos técnicos y regulatorios que está intentando intervenir en el proceso de autorización.
Three Mile Island es una isla en el río Susquehanna cerca de Harrisburg, estado de Pensilvania, con un área de 4.82 km². Allí está instalada una Central Nuclear cuyo reactor TMI-2 sufrió una fusión parcial del núcleo el 28 de marzo de 1979.
Las consecuencias económicas y de relaciones públicas del accidente nuclear, fueron muy importantes y el proceso de limpieza largo y costoso. Se instaló una gran desconfianza hacia la energía nuclear, solo en los Estados Unidos fueron cancelados 39 proyectos de centrales nucleares que estaban autorizados o en marcha.
El accidente redujo notablemente la confianza de la población en las centrales nucleares, y fue para muchos un presagio de los peores temores asociados a esta tecnología.
El TMI-2 entró en servicio en diciembre de 1978, de manera que este grupo sólo llevaba 90 días funcionando cuando se produjo el accidente.
El reactor afectado, el TMI-2, fue sometido a un largo y costoso proceso de descontaminación, no obstante, siguió requiriendo mantenimiento y gestión, en lo que se conoce como "almacenamiento vigilado a largo plazo". Deberán realizarse tareas de limpieza de material radioactivo durante décadas, con un costo de más de 1.200 millones de dólares. La empresa estima que el último rastro de material radioactivo desaparecerá recién en 2078.
El reactor TMI-1 se mantuvo al margen del accidente, ya que se trata de instalaciones independientes, y además estaba en "parada fría", por recarga de combustible. El reactor siguió parado durante mucho tiempo, por problemas técnicos, legales y reguladores, no obstante, en octubre del 2009, la NRC, organismo regulador en Estados Unidos, autorizó la renovación de su licencia de explotación hasta el 19 de abril de 2034, pero el 20 de septiembre de 2019, más de cuarenta años después de la explosión, fue detenido por el alto costo de producción y falta de subsidios estatales.
A raíz de la necesidad de energía en grandes volúmenes, Microsoft pretende reactivar el reactor que lleva siete años fuera de servicio, y que ya había entrado en proceso de desmantelamiento.
Constellation Energy pretende volver a ponerlo en servicio con una potencia eléctrica de aproximadamente 850 MW.
En septiembre de 2024 Constellation anunció un acuerdo de venta de electricidad a Microsoft por 20 años. El objetivo declarado es que la electricidad nuclear suministre parte de las necesidades de los centros de datos de Microsoft. La empresa calcula una inversión de unos 1.600 millones de dólares y prevé el reinicio en 2028.
El reactor no se intenta recuperar porque hubiera una necesidad pública, sino que se pretende reabrir porque apareció Microsoft, comprador dispuesto a pagar un precio elevado por su electricidad. Microsoft supone que reabrirlo requerirá mucho menos tiempo e inversión, que construir uno nuevo.
La oposición está organizada
Uno de los grupos más visibles es Three Mile Island Alert (TMIA), dirigido por Eric Epstein, activista que lleva décadas siguiendo la central.
La oposición no se limita a decir «no a la energía nuclear». Está planteando cuestiones concretas ante el proceso regulatorio.
En marzo de 2025, además, opositores anunciaron que continuarían intentando intervenir mediante procedimientos ante: la NRC, el Pennsylvania Department of Environmental Protection y la Susquehanna River Basin Commission.
En una reunión pública celebrada en julio de 2025, residentes y activistas cuestionaron fuertemente a funcionarios de la NRC, entre otras cosas por la preparación para una emergencia y el radio de evacuación.
Es decir, el conflicto tiene varias vías regulatorias, no solamente la licencia nuclear.
Continúa...
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