Las peores inundaciones en dos décadas golpean Hawái
Oahu y Maui registraron lluvias extremas que arrasaron viviendas, carreteras y comercios, mientras las autoridades mantienen el nivel de alerta por el riesgo de colapso de una centenaria presa y nuevas precipitaciones.
por REDACCIÓN CHUBUT 23/03/2026 - 18.00.hs
Las islas de Hawái sufrieron el impacto de las peores inundaciones en más de 20 años durante el fin de semana, con miles de personas evacuadas y daños generalizados en Oahu y Maui. La emergencia sobrevino tras intensas lluvias que elevaron los caudales y arrastraron casas, vehículos y comercios. Las autoridades advirtieron sobre el riesgo de colapso de una presa de 120 años, cuya antigüedad y mantenimiento se consideran factores críticos ante episodios de precipitaciones extremas. El entorno permanece bajo condiciones peligrosas en varias regiones.
De acuerdo con el diario británico The Guardian, el fenómeno meteorológico se originó cuando una tormenta invernal saturó el suelo y la llegada de nuevas lluvias provocó inundaciones repentinas. Las aguas subieron en la costa norte de Oahu, obligando a evacuaciones masivas antes de que la situación se agravara en otras zonas de Maui. El mismo periódico consignó que las precipitaciones levantaron viviendas y automóviles, inundaron granjas y supermercados y cubrieron calles y jardines con una espesa capa de lodo.
Según el mismo medio, las autoridades rescataron a más de doscientas personas de zonas anegadas mientras cuadrillas de emergencia trabajaban en la retirada de escombros y el restablecimiento de rutas bloqueadas. La portavoz del Departamento de Gestión de Emergencias de Oahu, Molly Pierce, confirmó que hasta el domingo no se habían reportado víctimas fatales. Las lluvias también dejaron bajo amenaza a una presa centenaria en la región, lo que mantiene el nivel de alerta elevado entre las agencias locales.
El meteorólogo Matthew Foster explicó que la tormenta, aunque había descendido en intensidad al finalizar el fin de semana, todavía podía generar lluvias aisladas en partes de Hawái y en el condado de Maui. El experto declaró a la agencia internacional Associated Press que se esperaban cantidades de hasta 13 centímetros en algunas áreas de la isla principal, mientras que el resto del archipiélago recibiría entre 2,5 y 5 centímetros. Los vientos del noreste, con mayor vegetación, podrían afrontar nuevas precipitaciones antes de que regrese el tiempo seco y habitual para marzo.
Evacuaciones, rescates y labores de limpieza
Las autoridades mantuvieron equipos de evaluación y rescate en la costa norte de Oahu al menos hasta el lunes, según informó el periódico británico. La gravedad de los daños ya se observa en localidades como Waialua y Haleiwa, donde muchas viviendas quedaron cubiertas de lodo y los patios llenos de escombros. El gobernador de Hawái, Josh Green, advirtió que el costo de la tormenta podría superar el millón de dólares, con daños en aeropuertos, escuelas, carreteras, viviendas y un hospital en Kula, en Maui.
En las zonas bajas, los residentes revisan pertenencias para decidir qué objetos conservar y cuáles descartar. Los equipos de limpieza concentran esfuerzos en despejar vías principales para permitir el acceso a servicios de emergencia. Las autoridades mantienen en vigor una advertencia de hervir el agua potable, especialmente entre Mokuleia y Turtle Bay, ante el riesgo de contaminación por sedimentos y residuos.
La evaluación de daños se realiza mientras persiste la posibilidad de inundaciones adicionales en puntos aislados. Pierce comunicó que los equipos técnicos continúan monitoreando el estado de la presa y otras infraestructuras críticas. Las autoridades locales piden a la población informar cualquier daño sufrido al ayuntamiento, con el fin de coordinar las tareas de asistencia.
El gobernador Green remarcó que los costos de los destrozos incluyen la reparación de infraestructuras estratégicas como aeropuertos y hospitales, así como la reconstrucción de viviendas en comunidades rurales. El alcance económico y social de las lluvias se perfila como uno de los peores impactos recientes para el archipiélago, superando eventos previos en volumen de daños.
Causas meteorológicas y antecedentes climáticos
Las fuertes precipitaciones derivaron de sistemas denominados “bajas de Kona”, caracterizados por vientos del sur o suroeste que transportan aire cargado de humedad. Según The Guardian, estos sistemas fueron responsables de las lluvias intensas de las dos últimas semanas en el archipiélago.
Especialistas citados por el periódico indican que el aumento en la frecuencia y la magnitud de estos eventos se vincula al calentamiento global inducido por actividades humanas, lo que incrementa los riesgos para Hawái y otras regiones insulares.
La humedad acumulada en el suelo dificultó la absorción de las nuevas lluvias, lo que intensificó las inundaciones y los desbordes de ríos. Las autoridades meteorológicas pronostican que el clima seco típico de la temporada volverá a mitad de semana, aunque la posibilidad de lluvias aisladas se mantiene en áreas vulnerables. Los residentes están atentos a las alertas y recomendaciones de seguridad emitidas por los servicios de emergencia.
El periódico británico destacó que la tormenta afectó especialmente a zonas rurales y costeras, donde la infraestructura resulta más frágil ante estos fenómenos. El lodo y los escombros en las calles dificultan el regreso a la normalidad para cientos de familias, que ahora afrontan la tarea de limpiar y reparar sus hogares.
Perspectivas y respuesta comunitaria
Las autoridades locales y estatales coordinan acciones para restablecer los servicios básicos y brindar ayuda a los afectados. El aviso de hervir el agua se mantiene en varias zonas, mientras los equipos de salud pública supervisan la calidad del suministro y monitorean posibles riesgos sanitarios. La comunidad se moviliza para apoyar a quienes perdieron viviendas o sufrieron daños materiales significativos.
El impacto de la tormenta evidencia la vulnerabilidad de Hawái ante eventos climáticos extremos y la necesidad de fortalecer la infraestructura frente a futuros desastres. El gobernador Green solicitó colaboración federal para acelerar la recuperación y anticipó inversiones en sistemas de alerta temprana y obras de mitigación.
El episodio refuerza la discusión sobre los efectos del cambio climático en las islas del Pacífico y la urgencia de adoptar medidas preventivas con base científica y acciones coordinadas entre los gobiernos locales, estatales y federales. fuente infobae
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