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«Oscar Otero e Hijos» cumple 42 años de trayectoria comercial

Un nuevo aniversario cumple el emprendimiento familiar que inició Oscar Enrique Otero e hijos, allá por el 26 de octubre de 1978, fecha que dio comienzo a una actividad que ya cumple 42 años, que incluyó su fábrica de premoldeados de cemento, luego mosaiquería, marmolería, arte funerario, santería, grabados de placas comerciales y funerarias en granito natural, marmol, bronce, acrílicos y madera, como así también amoblamientos de cocina y baño.

La familia Otero que, con mucho esfuerzo y dedicación, hicieron crecer el empredimiento.
Por REDACCIÓN CHUBUT

Todo comenzó en la calle Michael Jones al 2000 y su actual local de ventas está en Hipólito Yrigoyen 1311, en la esquina de Beltrán, donde también está ubicada la Santería y Arte Funerario.
Sin embargo, para el alma mater que ha sido don Oscar Enrique Otero, su vida comercial se inició mucho antes. Fue su padre don Evaristo quien lo inició en la actividad a los 16 años, allá por 1954. Su padre tenía un depósito de vino y distribuidor desde Río Negro para todo el sur argentino. 
«Por entonces, mi padre me regaló 30 bordalesas o barriles de vino para que comience, y así fui creciendo hasta tener un comercio de ramos generales, con venta de tractores usados y herramientas agrícolas», dijo a EL CHUBUT don Oscar Enrique Otero, quien fue dueño de Vinería La Nueva y al crecer pasó a llamarse «Agrovalle».
Don Oscar recuerda con detalles su paso por la actividad comercial que ahora llevan sus hijos adelante, aunque con 82 años todavía, dirige desde su casa el movimiento de sus locales. 
«Con esta pandemia tengo que cuidarme y mucho, pero meto las narices en los papeles porque no podría vivir sin hacer nada», nos comentaba con cierto humor.
Nuestro entrevistado nació en Gaiman, conoció en la misma localidad a su esposa María Juana Ayestarán, la vida y los recuerdos están ligados a Gaiman. 
Por eso, escribió un libro que denominó «Memorias de un inmigrante» donde rescata fotografías y relatos de sus familiares que vinieron de España por 1890 y 1905.
Hoy, al cumplir 42 años de actividad comercial, Oscar Enrique Otero se fortalece con el apoyo de su esposa, sus hijos Adriana Elizabeth, Oscar Alberto y Pablo Gabriel, quienes han permitido que sus sueños se hayan hecho realidad y se sostenga su emprendimiento a pesar de la difícil realidad que se vive en medio de la pandemia.


 

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«Oscar Otero e Hijos» cumple 42 años de trayectoria comercial

Un nuevo aniversario cumple el emprendimiento familiar que inició Oscar Enrique Otero e hijos, allá por el 26 de octubre de 1978, fecha que dio comienzo a una actividad que ya cumple 42 años, que incluyó su fábrica de premoldeados de cemento, luego mosaiquería, marmolería, arte funerario, santería, grabados de placas comerciales y funerarias en granito natural, marmol, bronce, acrílicos y madera, como así también amoblamientos de cocina y baño.

Todo comenzó en la calle Michael Jones al 2000 y su actual local de ventas está en Hipólito Yrigoyen 1311, en la esquina de Beltrán, donde también está ubicada la Santería y Arte Funerario.
Sin embargo, para el alma mater que ha sido don Oscar Enrique Otero, su vida comercial se inició mucho antes. Fue su padre don Evaristo quien lo inició en la actividad a los 16 años, allá por 1954. Su padre tenía un depósito de vino y distribuidor desde Río Negro para todo el sur argentino. 
«Por entonces, mi padre me regaló 30 bordalesas o barriles de vino para que comience, y así fui creciendo hasta tener un comercio de ramos generales, con venta de tractores usados y herramientas agrícolas», dijo a EL CHUBUT don Oscar Enrique Otero, quien fue dueño de Vinería La Nueva y al crecer pasó a llamarse «Agrovalle».
Don Oscar recuerda con detalles su paso por la actividad comercial que ahora llevan sus hijos adelante, aunque con 82 años todavía, dirige desde su casa el movimiento de sus locales. 
«Con esta pandemia tengo que cuidarme y mucho, pero meto las narices en los papeles porque no podría vivir sin hacer nada», nos comentaba con cierto humor.
Nuestro entrevistado nació en Gaiman, conoció en la misma localidad a su esposa María Juana Ayestarán, la vida y los recuerdos están ligados a Gaiman. 
Por eso, escribió un libro que denominó «Memorias de un inmigrante» donde rescata fotografías y relatos de sus familiares que vinieron de España por 1890 y 1905.
Hoy, al cumplir 42 años de actividad comercial, Oscar Enrique Otero se fortalece con el apoyo de su esposa, sus hijos Adriana Elizabeth, Oscar Alberto y Pablo Gabriel, quienes han permitido que sus sueños se hayan hecho realidad y se sostenga su emprendimiento a pesar de la difícil realidad que se vive en medio de la pandemia.


 

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