Marcelo Neira compitió en Sushi World Cup ante los mejores de Latinoamérica
El referente gastronómico de nuestra ciudad, dueño de los reconocidos establecimientos Omakase y Kame House, cumplió una sobresaliente actuación en la primera edición de la competencia internacional. Tras una extenuante jornada en La Rural, donde elaboró cientos de piezas frente a miles de personas, Neira demostró el altísimo nivel de la cocina de Puerto Madryn, compitiendo de igual a igual con grandes maestros internacionales y quedando muy cerca del primer puesto en categorías clave como el Hosomaki
por REDACCIÓN CHUBUT 05/04/2026 - 16.10.hs
El último sábado, el Salón Ocre de La Rural se convirtió en el epicentro de la gastronomía nipona con la llegada de la Sushi World Cup Latinoamérica, un evento sin precedentes que reunió a los mejores exponentes de la región. Entre los seleccionados para este desafío histórico estuvo el madrynense Marcelo Neira, quien llevó la bandera de Puerto Madryn y de la materia prima del mar patagónico a un escenario con vidriera internacional.
La competencia no fue facil: durante doce horas ininterrumpidas, desde las 8 de la mañana hasta las 20 horas, Neira y su equipo se sumergieron en una verdadera maratón culinaria, produciendo más de 680 piezas de sushi de manera artesanal. Alrededor, en las tribunas, desfilaban visitantes que llegaban a La Rural a ver la competencia y a comer el mismo sushi que se iba elaborando.
La exigencia del torneo puso a prueba no solo la velocidad, sino también la técnica, el sabor y la creatividad de cada participante. Un detalle distintivo de esta copa fue la prohibición del uso de salmón, una regla que obligó a los chefs a innovar con pescas blancas, truchas y langostinos, terreno donde Neira supo capitalizar su experiencia trabajando con productos locales del Golfo Nuevo.
El sushiman de Madryn participó en las siete categorías del certamen: Sashimi, Uramaki, Hosomaki, Sushi creativo, Gunkan y Temaki. Su precisión fue tal que estuvo a un paso de alzarse con la victoria en la especialidad de Hosomaki, y mantuvo altas expectativas tanto en las piezas creativas como en los Temakis, donde su propuesta se destacó por la originalidad.
"Fue una verdadera locura de trabajo, pero competir contra los mejores del continente tiene un valor único", reflexionó Neira tras la ceremonia de cierre.
Si bien la victoria final quedó en manos de Matzuoca, un experimentado maestro japonés de 60 años y dueño de Otoro —quien llegaba como el gran favorito de la jornada—, Neira también se llevó elogios entre los jurados y colegas. "Habernos medido en una final contra referentes de tal trayectoria confirma el camino de excelencia que hacemos en Madryn en Omakase", apuntó.
Tras haber superado este reto ante más de 12.000 visitantes y bajo la mirada de críticos especializados, ahora Neira vuelve a la ciudad con la satisfacción del deber cumplido y la experiencia necesaria para seguir elevando la vara de la cocina japonesa en la Patagonia.
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