La Escuela 173 de Trelew está rodeada de yuyos, líquidos cloacales y residuos pesqueros
La Escuela 173 de Trelew, situada en el barrio Planta de Gas, a metros del asentamiento Nuevo Horizonte, está inmersa en una atmósfera ambiental compleja: arbustos de gran porte, líquidos cloacales y olores nauseabundos provenientes de la actividad pesquera -una planta opera a metros del establecimiento- perjudican la tarea diaria de directivos, docentes y alumnos. También escasean las obras de infraestructura, prometidas en reiteradas oportunidades por el Ejecutivo provincial y el Municipio local.
por REDACCIÓN CHUBUT 02/05/2022 - 00.00.hs
Pese a la adversidad permanente, la comunidad del colegio no renuncia a la formación y enseñanza de los chicos, que asisten al lugar en jornada completa. Existe un desgaste propio por reclamos reiterados y omitidos, sin embargo, la tarea reparativa de los docentes facilitan el dictado de clases.
El yuyos que predominan y bordean la escuela generan la proliferación de roedores; una situación que pone en riesgo la salud de los niños que asisten al establecimiento. Si bien integrantes de la Agrupación «Barrios de Pie» remedian los alrededores, la tarea es insuficiente; ocurre que los arbustos crecen con periodicidad y no ofrecen una visión aceptable del edificio educativo.
Hubo encuentros reiterados con personal técnico y político del Ministerio de Educación, se tomaron fotografías de la zona y conocieron promesas de mejorar varios aspectos arquitectónicos del edificio. Solo el tiempo ofreció respuestas concretas: todo sigue igual.
También concejales y funcionarios del Municipio de Trelew acudieron al lugar. Sucedió lo mismo: fotografías y argumentos firmes de mejoras edilicias; hasta el momento solo se sustrajeron arbustos. Y las palabras conocieron el silencio. La Escuela 173 requiere de insumos, obras de infraestructura e intervención ambiental. La preocupación por el volcado de líquidos cloacales en un canal cercano al edificio motivó una presentación ante la Dirección de Ambiente local, pero no intervino. Los mismos operadores solicitaron a los directivos del colegio fotografías, videos y notas; una tarea que corresponde a los promotores municipales. Ante la falta de documentos, el pedido cayó al vacío.
Situación similar ocurre con los olores nauseabundos emanados desde una pesquera. Las peticiones fueron giradas a las autoridades correspondientes, pero nadie actuó. Muchos son los pedidos, todos desoídos, pero la escuela continúa funcionando.
Últimas noticias
Más Noticias