Quince años después, Fukushima en dificultades III
Tiempo de lectura 5 minutos 15 segundos
La “restauración de Fukushima” tiene dos partes diferentes: la restauración ambiental y territorial fuera de la central y el desmantelamiento de los reactores dañados de Fukushima Daiichi.
En la primera se ha avanzado mediante descontaminación, retiro de suelos y levantamiento de órdenes de evacuación. Donde queda el problema mucho más difícil es en los reactores 1, 2 y 3 que contienen todavía grandes cantidades de combustible fundido altamente radiactivo.
A septiembre de 2026, ninguno de los dos procesos puede considerarse terminado.
Japón realizó una enorme operación de descontaminación: retiro de suelo superficial, limpieza de viviendas, caminos y tierras agrícolas, almacenamiento de los materiales retirados y restauración de numerosos terrenos.
En las zonas donde estaba prevista la descontaminación, ésta se completó casi en su totalidad, exceptuando las zonas denominadas “de difícil retorno”.
Además, de los sitios utilizados inicialmente como almacenamiento temporal, alrededor del 96 % ya había sido restaurado a fines de 2025.
También se han levantado las órdenes de evacuación de las antiguas zonas de preparación y residencia restringida. Las zonas específicas de reconstrucción de los seis municipios cercanos a la central habían quedado liberadas para noviembre de 2023.
Pero esto no significa que todo Fukushima haya vuelto a su estado anterior al accidente.
El gran problema pendiente es el retiro del combustible fundido, el punto fundamental.
En los reactores 1, 2 y 3 el combustible se fundió durante el accidente. Una parte atravesó o dañó estructuras internas y formó una mezcla extremadamente radiactiva de combustible nuclear, materiales estructurales y otros productos. De esa mezcla solo se han retirado pequeñas muestras para investigación..
TEPCO considera su recuperación como la tarea principal de la etapa del desmantelamiento.
Fukushima no consiste simplemente en desmontar tres reactores. Primero hay que encontrar, caracterizar y extraer material nuclear fundido en estructuras que resultaron gravemente dañadas.
Se han realizado investigaciones sobre el combustible fundido mediante robots, cámaras, drones y dispositivos teleoperados.
En la Unidad 2, se logró realizar una extracción experimental de pequeñas cantidades de la mezcla radiactiva para obtener información sobre su composición y comportamiento. En 2025 se efectuaron nuevas operaciones de investigación y recuperación experimental.
Se está muy lejos de retirar todo el material. En 2026 TEPCO continuaba haciendo investigaciones internas para determinar cómo proceder a una recuperación a gran escala. En la Unidad 3, se realizaron en marzo de 2026 21 vuelos de microdrones, obteniéndose información necesaria para decidir los métodos de extracción de la mezcla.
Todavía se está en una fase de conocimiento, desarrollo tecnológico y recuperación experimental.
Los reactores accidentados conservan combustible usado en las piscinas situadas en la parte inferior de los edificios.
El objetivo es retirar el combustible de las piscinas de las unidades 1 a 6 y llevarlo a instalaciones de almacenamiento.
La situación no es igual en todos los reactores. En la Unidad 1, donde se produjo la explosión de hidrógeno, recién en junio de 2026 comenzó la retirada a gran escala de los escombros después de instalarse una gran cubierta; TEPCO prevé comenzar la extracción del combustible de esa unidad en 2027-2028.
La hoja de ruta apunta a completar la extracción del combustible de las unidades 1 a 6 hacia 2031.
Además, está el problema del agua contaminada
Mientras el combustible fundido continúe dentro de los reactores, hay que mantenerlos refrigerados. El agua utilizada entra en contacto con materiales altamente radiactivos y se convierte en agua contaminada. Además, agua subterránea y lluvia siguen infiltrándose en los edificios.
Japón ha reducido considerablemente la cantidad de agua contaminada generada mediante barreras, drenajes, bombeo y otras medidas.
Después viene el tratamiento mediante un procedimiento que no elimina toda la radiactividad.
El tritio no puede eliminarse mediante el tratamiento convencional, por eso Japón ha optado por diluir el agua y descargarla al Pacífico.
En marzo de 2026, TEPCO había realizado siete descargas, con unos 55.011 m³ de agua y aproximadamente 16 billones de Bq de tritio descargados.
La descarga continuará durante años, mientras sea necesario gestionar el agua acumulada.
Continúa...
Más Noticias