LECTURA DEL FIN DE SEMANA
Ana, cuando el pueblo aprende a resistir
En “Ana. Voces del año 2000”, Guadalupe De Iudicibus recupera las vidas que quedan fuera de los registros, de las estadísticas y de los relatos oficiales. Con una protagonista que atraviesa la pobreza, la soledad y las pérdidas, la novela encuentra en la comunidad y en la ternura una forma de resistencia.
Marcelo Melideo
15/08/2026 - 09.44.hs
Publicada por Ediciones Las Guachas, la novela pone en el centro a personajes que quedan en los márgenes de los discursos públicos, quienes atraviesan el desempleo, los desalojos, la pobreza, la violencia institucional, la separación familiar y un futuro que parece clausurado.
Pero la novela no se construye únicamente alrededor de la desgracia. Como señala Viviana Ayilef en el prólogo, “Ana” permite comprender también “cómo se organizan las formas más sutiles del amor cuando todo duele”. Frente a un mundo atravesado por ausencias y abandonos, De Iudicibus busca aquello que todavía puede mantener unidos a los personajes.
Ana es una barrendera, una joven que concurre a una escuela nocturna y que carga con una experiencia temprana de la vida. Es también una hija que conoce la brevedad de la felicidad y que parece haber aprendido demasiado pronto que el final feliz puede ser «un paraíso ajeno». Sin embargo, su recorrido no queda encerrado en la derrota individual. A medida que avanza la historia, el personaje descubre que la esperanza no es necesariamente una promesa abstracta de futuro, y que puede encontrarse en los otros, en el pueblo, en los gestos cotidianos.
“La ternura está en el otro” es una clave de lectura de esta novela que mira a una comunidad golpeada por las circunstancias y encuentra allí pequeñas formas de cuidado, solidaridad y resistencia donde el «pueblo» es una trama humana.
Desempleo, desalojos, operativos policiales, cárceles, pobreza, hijos separados de sus padres: el inventario podría leerse como una descripción social de una época. Sin embargo, “Ana” busca algo más complejo. El pasado al que alude su subtítulo, ese «año 2000» que remite inevitablemente a una Argentina atravesada por la crisis, aparece también como un tiempo que sigue proyectando sus sombras sobre el presente. Por eso Ayilef define la historia de Ana como un “recuerdo de futuro”, una experiencia que pertenece a un pasado reciente pero que todavía puede advertirnos sobre aquello que puede volver a ocurrir.
Hay una decisión interesante en la construcción de los personajes. En otras historias muchos de ellos podrían ser considerados marginales, aquí no. Aquí la novela desplaza el centro de atención y a sus personajes les devuelve centralidad, su voz, los vínculos, sus nombres y una historia.
Y los nombres importan. Daisy, Feliciti, Churqui, Clavo, nombres que, como observa Ayilef, parecen salir de un catálogo lumpen, del carnaval, de una peña, del tango. Son nombres que construyen una comunidad reconocible, con una identidad propia, alejada de las formas solemnes con las que muchas veces se representa a los sectores populares.
En ese punto, “Ana. Voces del año 2000” puede leerse como una novela sobre la recuperación de la subjetividad. Allí donde el Estado, la pobreza o la exclusión reducen a las personas a números, expedientes o estadísticas, la literatura vuelve a nombrarlas. Allí donde la historia parece haberlas dejado sin futuro, la ficción les devuelve una voz.
El libro forma parte además del catálogo de “Las Guachas”, editorial patagónica que desde 2020 desarrolla un proyecto centrado en autoras y disidencias y que entiende el libro como un objeto cultural, pero también afectivo y colectivo. “Ana” ocupa allí un lugar coherente con una propuesta editorial interesada en ampliar las voces y relatos que circulan desde el Sur.
Guadalupe De Iudicibus es licenciada y profesora de Antropología Sociocultural por la Universidad de Buenos Aires y jurista por la Universidad de St. Gallen, Suiza. Se especializó en Derecho Internacional Privado y trabajó en Zúrich en la defensa de derechos y la protección de menores en conflictos familiares transnacionales. También se desempeñó en el ámbito de los Derechos Humanos y el Derecho Humanitario durante su paso por la ONU en Ginebra. Actualmente acompaña a personas migrantes, entre ellas víctimas de violencia y personas en situación administrativa irregular, en la defensa de sus derechos sociales, migratorios y laborales. En 2023 publicó Historias de perritos, un libro destinado a las infancias.
Su recorrido profesional, atravesado por las cuestiones de derechos, migración, exclusión y protección de personas vulnerables, ofrece un contexto significativo para acercarse a “Ana. Voces del año 2000”, una novela que justamente pone en primer plano a quienes suelen quedar fuera de los relatos oficiales.
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