Martes 22 de junio 2021
-1°

TRELEW

TV

Contactarse

Conectarse con


Registrate para acceder a la edición digital del diario El chubut

Por EDUARDO BALADO

El apocalipsis

.

La Biblia nos marca desde sus páginas la mirada fatal del apocalipsis, donde el ser humano, desconociendo la importancia de un ordenamiento vivencial, es sometido a su exterminio.

 

Días pasados la ex actriz Brigite Bardot se manifestaba en relación a la pandemia que azota al mundo: «Que esto está destinado a lograr una reducción de la población mundial, ya que la superpoblación, va deteriorando la vida en este planeta». 
Indudablemente este es el pensamiento de mucha gente y, en un análisis de la situación, queda la duda de la certeza de este comentario. El mismo general Perón, entre sus aciertos, ya pronosticaba una hecatombe mundial si no se toman recaudos para el manejo futuro del planeta. Según cálculos la población del mundo se duplica cada treinta años, ello nos hace pensar en qué forma se vivirá en el futuro.

 


La pandemia que hoy nos aqueja y que no tiene aún un final cierto, ya que todos los días aparecen cosas nuevas, ha llevado en estos momentos a que varios países europeos y algunos otros más cierren sus fronteras para protegerse de nuevos rebrotes que parecen no dar tregua a todo lo que se ha instrumentado para lograr su atenuación o lo que es mejor su erradicación.

 


Mientras tanto y en las actuales circunstancias hay que protegerse, pero desgraciadamente algunos no entienden el momento y hacen poco caso de las recomendaciones, con lo cual el peligro de ampliar el espectro de contagios aumenta. El mundo ya ha tenido épocas de pestes que han atormentado a la población, pero en este caso pareciera que la cosa va en serio, y nos está mandando un mensaje al que hay que escuchar.

 


El gran crecimiento de la población pone cada vez más en alerta al mundo y hoy los índices poblacionales han superado los cálculos estadísticos con el consiguiente aumento de problemas que nos afectan y que en gran parte no alcanzan a vislumbrarse por el grueso de la gente. Los recursos se irán reduciendo considerablemente por el uso de la población en aumento y aunque se busquen fuentes alternativas, el final a un largo plazo no tiene salida, salvo que un gran giro en el manejo de la vida en la Tierra diga lo contrario, pero como eso no aparece en estos momentos en el horizonte, no es necesario ser un gran estadista o visionario para entender de qué se está hablando.

 


El orden mundial ya debe ser modificado a corto plazo ¿Pero cómo lograr acuerdos en momentos del sálvese quien pueda? Ello dificulta cualquier entendimiento que lleve a tomar las medidas más apropiadas y desinteresadas para ayudar a este pequeño planeta que vaga por el universo vaya a saber hasta cuando. Entonces la predicción bíblica se acerca cada vez más a su cumplimiento.
Al hombre le cuesta entender que hay un límite entre lo bueno y lo malo y que lo mejor que le puede pasar es ver y practicar lo bueno.