Henolina Chingoleo, fundadora de la biblioteca «Rosa de Amaya», pide acompañamiento de los socios
La Biblioteca Popular «Rosa de Amaya», ubicada en el corazón del barrio Etchepare, tiene 33 años de historia. Nacida en la década del ’90, funcionó en sus inicios en el comedor de una vivienda particular. Evoca a una de las tantas maestras puntanas que llegaron a Chubut, Rosa de Amaya.
por REDACCIÓN CHUBUT 29/03/2025 - 00.00.hs
Henolina Chingoleo y su marido, ya fallecido, Hugo Collante, fueron los impulsores de esta entidad cultural y fue en el comedor de su vivienda donde un grupo de jóvenes comenzó a reunirse para estudiar, emplear material bibliográfico y de a poco se fue armando la biblioteca popular.
Henolina es la encargada de la misma de toda la vida, es empleada municipal y ha integrado algunas comisiones directivas. Hoy está pidiendo acompañamiento de los socios para reorganizar la comisión directiva, de acuerdo a la reglamentación de la Inspección General de Justicia de la cual depende esta entidad.
El último miércoles se realizó una reunión fuera del estatuto y sin marco legal, siendo convocada por el vecino Alexis Arévalo, que fue empleado de la entidad.
Por este motivo, Chingoleo recibió a EL CHUBUT en la entidad para efectuar la aclaración correspondiente: «El día viernes nos enteramos de esta reunión y estuvimos los 9 integrantes de la comisión directiva, más algunos socios, preocupados porque esta reunión no fue legal. La gente se acercó porque conoce mi trabajo, ya que estoy desde hace 33 años acá».
HISTORIA
La Biblioteca «Rosa de Amaya» nació «en mi casa», dijo Henolina, quien fuera distinguida en el último festejo aniversario de la vecina Escuela 189, en donde se reconoció públicamente su labor. En el año 1995 «en la gestión de Gustavo Di Benedetto nos cedieron el terreno. Cuando nosotros iniciamos con la Biblioteca, se acercaron personas que estaban haciendo un curso de Animación Sociocultural en la Universidad», entre otros estaban Cecilia Glanzmann; el matrimonio González, familia Capellini, «varios habían sido alumnos de Rosa de Amaya, entonces nos propusieron ese nombre, por la historia de Rosa de Amaya, quien en 28 de Julio tenía una casita de barro y allí reunía a sus alumnos y les daba clases».
Junto a su esposo, Hugo Collante, fallecido en el año 2015, cedieron el comedor de su casa «para un grupo de jóvenes que querían estudiar y les era difícil conseguir bibliografía, cuando le ofrecieron libros decidieron armar una biblioteca, pero no había lugar. Así que dividimos nuestro comedor para que los chicos puedan estudiar y acceder a los libros», recordó.
Fue su marido quien impulsó, gestionó y averiguó todo lo pertinente para la creación de una biblioteca popular en el barrio.
Así se formó la primera comisión y, con el acompañamiento del Municipio durante 12 años, pudieron poner en marcha y avanzar con la entidad.
NUEVA COMISION
Después de la fallida reunión, Henolina decidió aclarar a la comunidad y a los socios que actualmente la comisión directiva tiene vencido su mandato y que no están los cargos de presidente y vicepresidente. Sólo cuenta con 9 integrantes.
Ahora «vamos a constituir la nueva comisión, que entren otras personas y trabajen; yo soy empleada municipal y voy a seguir trabajando y me gustaría que la gente que integre la comisión sean jóvenes del barrio, sin intencionalidades políticas, quiero que vengan jóvenes a la biblioteca y la conozcan».
Actualmente se dictan varios talleres, para todas las edades, en la Biblioteca «Rosa de Amaya». Son estos: Inglés. Taekwondo, Tejido, Folklore y Rap.
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