“Un crimen dialéctico”: El nuevo enigma moral de Guillermo Martínez.
En “Un crimen dialéctico”, Guillermo Martínez vuelve a demostrar que el género policial puede ser mucho más que una simple trama de asesinatos. Publicada por Seix Barral, la novela combina en su desarrollo intriga política, filosofía y ciencia. para construir una historia donde el verdadero misterio no es quién mata, sino cómo justificamos nuestras decisiones.
El autor a publicado varias obras que se encuadran en una zona propia dentro de la narrativa en español, el cruce entre el suspenso clásico, los grandes dilemas intelectuales y la ciencia. Si en “Crímenes imperceptibles” el eje estaba en la lógica matemática, y en “Los crímenes de Alicia” en los juegos literarios, aquí el centro se desplaza hacia una pregunta más inquietante: ¿somos realmente libres cuando elegimos? Con esta nueva novela, el autor se afianza en un territorio muy propio, un género que podría denominarse sin exagerar “policial filosófico”.
La novela parte de una premisa concreta. Un joven doctor en ciencias, marcado por un pasado de militancia revolucionaria, es convocado por antiguos camaradas para cumplir una “misión de sangre”, capaz de alterar unas elecciones presidenciales en el paso de una dictadura militar a la democracia. Al mismo tiempo, debe terminar un informe científico sobre experimentos de neurociencias que pondrían en duda la existencia del libre albedrío. Esa doble tensión, la política y la científica, impulsa toda la trama del relato.
En la historia conviven diversos registros. Hay espionaje y cálculo estratégico, pero también debates éticos, discusiones filosóficas y resonancias históricas y culturales. El protagonista no solo planea un crimen, intenta entender si ese acto le pertenece o si estaba determinado desde antes.
La prosa avanza como una partida de ajedrez, donde cada movimiento parece pensado con anticipación, aunque siempre queda margen para lo inesperado. El amor, las viejas lealtades y las grietas emocionales introducen lo inesperado en un plan que parece perfecto.
También hay una lectura política de fondo. La transición democrática, las heridas de la violencia y el peso de las utopías derrotadas aparecen integradas a la trama. El autor logra mostrar cómo las ideas políticas sobreviven en quienes las cargan.
“Un crimen dialéctico” confirma que Guillermo Martínez sigue siendo uno de los narradores argentinos más singulares de su generación, y consigue que conceptos como determinismo, responsabilidad o verdad entren con naturalidad en una novela atrapante.
Guillermo Martínez nació en Bahía Blanca en 1962. Es escritor y doctor en Ciencias Matemáticas por la Universidad de Buenos Aires. Alcanzó reconocimiento internacional con Crímenes imperceptibles, traducida a numerosos idiomas y llevada al cine como Los crímenes de Oxford.
También obtuvo el Premio Nadal por Los crímenes de Alicia.
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