Fracaso económico de la industria nuclear estadounidense
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El complejo Virgil C. Summer en Carolina del Sur, es uno de los mayores fracasos económicos de la industria nuclear estadounidense.
La central ya tenía un reactor en operación (Unidad 1, desde 1984), y en 2008 las empresas SCANA/SCE&G y Santee Cooper decidieron construir dos reactores adicionales AP1000 de Westinghouse (Unidades 2 y 3). La construcción comenzó en 2013.
Características previstas
| Unidad
| Tipo
| Potencia
|
|---|---|---|
| Summer 1
| PWR Westinghouse
| 973 MW
|
| Summer 2
| AP1000
| 1.117 MW
|
| Summer 3
| AP1000
| 1.117 MW
|
La inversión inicial prevista era de unos 9.800 millones de dólares, pero los costos crecieron continuamente. Las dificultades de fabricación, modificaciones del diseño y problemas de gestión provocaron años de retraso.
El Departamento de Energía de Estados Unidos destacó problemas con proveedores, cambios de ingeniería, escasez de fabricantes calificados y dificultades propias de un diseño nuevo.
En marzo de 2017, Westinghouse, filial de Toshiba, se declaró en bancarrota. Las pérdidas asociadas a los proyectos AP1000 de Vogtle y V.C. Summer superaban los 9.000 millones de dólares para Toshiba.
Cuando el 31 de julio de 2017 se anunció la cancelación de la construcción de los dos reactores de Carolina del Sur, se habían gastado aproximadamente 9.000 millones de dólares; los reactores estaban avanzados en menos del 50 % y, por supuesto, nunca produjeron un solo kWh.
El caso dio origen al escándalo conocido como "Nukegate".
Una ley estatal había permitido trasladar a los consumidores los aumentos de costos mediante sucesivas subas tarifarias. Tras la cancelación se descubrió que los clientes habían pagado miles de millones por reactores que jamás funcionarían. Hubo investigaciones, acuerdos judiciales y varios ejecutivos terminaron procesados y encarcelados.
El proyecto hermano de Georgia (Vogtle 3 y 4), con los mismos AP1000, sí llegó a terminarse, pero sufrió retrasos de unos siete años y el costo final se duplicó respecto de las estimaciones iniciales.
V.C. Summer fue abandonado antes de llegar a esa etapa. Todo un verdadero fracaso.
En el sitio quedaron edificios parcialmente construidos, componentes ya fabricados y almacenados, obras civiles avanzadas y grandes estructuras de hormigón y acero.
A pesar del desastre, sorprendentemente dicen que podría continuarse, retomarse la idea. En los últimos años el aumento de la demanda eléctrica asociada a centros de datos e inteligencia artificial ha reactivado el interés por completar las dos unidades. Santee Cooper recibió numerosas propuestas y en 2026 Brookfield y The Nuclear Company fueron designadas para avanzar en estudios y gestión del eventual reinicio.
No obstante, existen dudas importantes. Cuál es la degradación de equipos almacenados durante años. ¿Se podrán conseguir nuevas licencias y revisiones regulatorias? El incierto costo adicional, ¿podría absorberse? A lo que se agregan los “recuerdos del fracaso de 2017”.
El caso V.C. Summer se convirtió en un símbolo del fracaso de la llamada "renovación nuclear" estadounidense. 2 reactores AP1000 cancelados, 9.000 millones de dólares gastados, 0 MWh producidos, Escándalo político y judicial ("Nukegate").
En estas condiciones ¿sería posible resurrección del proyecto casi una década después?
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