La Patagonia nuevo polo global de infraestructura energética
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El Plan Nuclear Argentino anunciado por el gobierno de Javier Milei, que propuso convertir a la Patagonia en un polo mundial de inteligencia artificial, suponía el uso de energía nuclear.
A fines de 2024 y principios de 2025, el gobierno nacional sostuvo que la demanda eléctrica de la inteligencia artificial crecería enormemente y que Argentina podía aprovechar tres ventajas:
Clima frío patagónico (menor gasto en refrigeración).
Disponibilidad de grandes extensiones de terreno.
Tradición tecnológica nuclear (INVAP, CNEA, Instituto Balseiro, etc.).
La idea era atraer a grandes tecnológicas para instalar centros de datos en Patagonia y abastecerlos con futuros reactores nucleares, especialmente reactores modulares pequeños (SMR).
Sin embargo, ahora se difundió la noticia que Tesla y OpenAI evalúan proyectos de infraestructura energética y digital de gran escala en Neuquén y el sur argentino, con modelos de inversión que combinan Centros de Datos, almacenamiento energético y corredores de movilidad eléctrica. Ambos esquemas se analizan bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que habilita estabilidad fiscal por treinta años y condiciones para proyectos superiores a los USD 1.000 millones.
Estas dos importantes empresas mundiales, de la energía nuclear no dijeron ni MU, esos emprendimientos se llevarán a cabo con energías renovables.
OpenAI confirmó un acuerdo con Sur Energy para avanzar en Stargate Argentina, un megacentro de datos de inteligencia artificial con una inversión total estimada en USD 25.000 millones, cuya primera fase demandará entre USD 7.000 y USD 10.000 millones. El proyecto se sustentará en energía renovable y en infraestructura eléctrica dedicada, con acuerdos preliminares con Genneia y Central Puerto para garantizar abastecimiento firme. La ubicación preferida es Neuquén, con zonas como Tratayén y Arroyito evaluadas por su cercanía a nodos energéticos y disponibilidad de suelo.
En paralelo, Tesla avanza con YPF en la instalación de 17 cargadores rápidos en estaciones de servicio durante 2026, como parte de un corredor eléctrico que unirá el AMBA con la Patagonia y tendrá como punto final a Ushuaia. La compañía también mantiene conversaciones con YPF Luz para evaluar un Centro de Datos en Neuquén y proyectos de almacenamiento energético mediante baterías de gran escala. Una delegación de Tesla visitará el país en julio para inspeccionar posibles ubicaciones.
La Patagonia ingresó en el mapa estratégico de las grandes tecnológicas globales.
Ambos proyectos requieren infraestructura energética de alta capacidad. La demanda estimada para un centro de datos de IA oscila entre 100 y 300 megavatios, con necesidad de líneas de transmisión dedicadas, estaciones transformadoras propias y contratos de abastecimiento de largo plazo. La red eléctrica existente en la región no puede absorber cargas de esa magnitud sin obras específicas, por lo que la infraestructura asociada deberá ser financiada por los consorcios inversores.
La estrategia de inversión contempla sistemas de refrigeración de circuito cerrado que no requieren extracción de agua de ríos o mares, lo que amplía las opciones de localización dentro del territorio neuquino. El modelo energético híbrido —hidroeléctrico, renovable y térmico— permite garantizar continuidad operativa para aplicaciones de inteligencia artificial de alta demanda.
El RIGI funciona como habilitador para ambos proyectos. La estabilidad fiscal, la amortización acelerada y la importación de bienes de capital son condiciones necesarias para inversiones intensivas en equipamiento, energía y tecnología. La articulación con la provincia de Neuquén y con organismos nacionales será determinante para definir permisos, contratos energéticos y obras de transmisión.
La convergencia de Tesla y OpenAI en la Patagonia plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema energético para absorber múltiples proyectos de gran escala. La solución técnica es que cada iniciativa financie su propia infraestructura eléctrica, evitando impactos sobre la red local, la transmisión regional y las tarifas reguladas. Este esquema permite coexistencia entre proyectos y evita competencia por recursos energéticos críticos.
La región se posiciona así como un nuevo polo de infraestructura energética y digital, con potencial para atraer inversiones adicionales en almacenamiento, centros de datos y movilidad eléctrica. La combinación de energía disponible, territorio, clima y marcos regulatorios convierte a la Patagonia en un nodo estratégico para la expansión global de tecnologías intensivas en cómputo y consumo energético.
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