Un estudio del CENPAT revela que la población del pingüino de Magallanes presenta una tendencia positiva a lo largo de la costa argentina
El trabajo liderado por científicas de San Antonio Oeste releva 65 colonias de la especie desde el norte de Río Negro hasta Tierra del Fuego incluyendo las Islas Malvinas
por REDACCIÓN CHUBUT 26/05/2026 - 10.23.hs
El pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) es una de las especies emblemáticas de la costa atlántica argentina y su dinámica poblacional proporciona información valiosa para el monitoreo de los ecosistemas costeros. Es por ello que un grupo de especialistas del CENPAT realizó un exhaustivo relevamiento de las colonias reproductoras a lo largo de toda la costa argentina, para tener un panorama completo del estado poblacional de esta carismática especie.
El trabajo fue liderado por Jésica Hombre, becaria cofinanciada del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS-CONICET) y la Administración de Parques Nacionales. Este abarca 65 colonias reproductivas desde la provincia de Río Negro hasta Tierra del Fuego incluyendo también las Islas Malvinas para actualizar datos y calcular tendencias y abundancia para las últimas tres décadas.
“Nosotros empezamos a trabajar con esta especie en el Parque Nacional Islote Lobos en 2022 y si bien es una especie muy conocida y estudiada en la Argentina, al profundizar en la bibliografía me encontré con que la información poblacional era muy dispersa. Hay muchos trabajos realizados sobre las colonias más representativas como Punta Tombo, que es una colonia que está en retroceso y la sensación que había era que esa era la tendencia a nivel nacional”, cuenta Hombre.
Para llevar adelante un trabajo tan extenso, el equipo de investigación recopiló literatura científica, informes técnicos, tesis, documentos de monitoreo de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, sumados a los datos de campo propios.
En total, recopilaron datos de 73 colonias, incluidas tres monitoreadas directamente entre 2022 y 2025, distribuidas geográficamente en cuatro provincias argentinas: cinco colonias en Río Negro, 34 en Chubut, 28 en Santa Cruz y 4 en Tierra del Fuego y una en las Islas Malvinas. Finalmente, para este trabajo, se tomaron 65 colonias que contaban con, al menos, dos años de datos de abundancia.
El equipo estuvo conformado también por Magdalena Arias y Raúl Alberto González del CIMAS; Enrique Crespo del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET) y Mauro Carrasco de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Chubut.
Para entender la dinámica de una población a lo largo del tiempo, debieron afrontar la disparidad en la calidad de los datos recopilados en los diferentes sitios de estudio, y utilizaron dos enfoques: el método ponderado simple, que brinda un panorama completo del territorio; y el enfoque bayesiano empírico para las colonias estudiadas habitualmente.
Los resultados obtenidos expresan que, a escala nacional, el pingüino de Magallanes presenta una población globalmente estable con una tendencia positiva a largo plazo, con un incremento anual promedio cercano al 2%, con un total de 1,34 millones de parejas activas.
“Esperábamos estos resultados porque la mayoría de los estudios generalmente se venían haciendo sobre colonias muy representativas como Punta Tombo, entre otras, y siempre con esta impresión de que la población o que la que la especie estaba en retroceso, pero para nosotros no era tan así. Trabajando en las últimas temporadas en la colonia de Islote Lobos, veíamos que su población aumentó mucho desde su establecimiento, con una buena tasa de crecimiento”, aclara la becaria del CENPAT y APN.
Los científicos y científicas observaron una redistribución de individuos entre colonias, lo que indica una dinámica metapoblacional: “Lo que ocurre en una región no siempre representa lo que pasa en toda la costa. Hay colonias nuevas que son pequeñas y tienen buena tasa de crecimiento y hay colonias que están decreciendo, pero son metapoblaciones, es decir, que no son animales que estén quietos y relegados únicamente a una colonia, sino que con este trabajo lo que demostramos es que hay un flujo entre áreas”.
Efectivamente, en las últimas décadas, el pingüino de Magallanes amplió su distribución reproductiva hacia el norte, siendo la colonia de Islote Lobos la más septentrional del país.
Al ser una investigación a nivel nacional, la importancia de este estudio reviste en que puede aportar significativamente a una mirada mucho más amplia para la toma de decisiones respecto a la conservación.
“Si solo miramos unas pocas colonias podemos sacar conclusiones parciales y erróneas. En cambio, al analizar toda la costa, podemos identificar cuáles están disminuyendo, cuáles están creciendo, cuáles necesitan mayor monitoreo y qué sectores pueden ser prioritarios para conservación, o sea, dónde poner el foco”, indicó Jésica Hombre y finaliza.
“Además, como el pingüino de Magallanes es un ave costera colonial y muy vinculada con el ambiente marino, se considera una especie centinela. La tendencia poblacional y sus variaciones pueden marcar cambios en el ecosistema, en la disponibilidad de alimentos, en las condiciones del mar y también en las actividades antrópicas”, cerró.
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