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Puerto Madryn

Se hará un simulacro de emergencia en estación de servicio

La actividad será el martes 5 de mayo de 14 a 15 con el fin de fortalecer los procedimientos de coordinación interinstitucional ante estas situaciones.

por REDACCIÓN CHUBUT 03/05/2026 - 20.14.hs

La Municipalidad de Puerto Madryn informó a la comunidad que mañana martes se llevará a cabo un simulacro operativo de siniestro en la estación de servicio YPF ACA, ubicada en Marcos A. Zar 25, en intersección con avenida Hipólito Yrigoyen. La actividad contará con la colaboración de distintos organismos de respuesta de primera intervención, entre ellos, la Dirección de Protección Civil.
 Este tipo de acciones forman parte del cronograma anual de acciones de prevención de YPF, cuyo objetivo es fortalecer los procedimientos de actuación, coordinación interinstitucional y capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.
En el marco del trabajo articulado, participarán distintas instituciones como la Asociación de Bomberos Voluntarios, Policía, hospital “Dr. Andrés Ísola”, Coordinación de Tránsito y Transporte y Dirección de Protección Civil.
El simulacro se desarrollará entre las 14 y 15 horas bajo estrictos protocolos de seguridad y no implicará riesgos para la población. No obstante, se recomienda circular con precaución ante posibles cortes de tránsito en la zona debido a este evento planificado.

 

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Tras semanas de una parálisis que mantiene a casi la totalidad de la flota amarrada y a las familias de los trabajadores en una situación económica límite, hoy podría ser un día de definiciones para destrabar el conflicto en aguas nacionales. La reunión entre las partes buscaría formalizar un principio de acuerdo que permitiría finalmente la salida de los buques tangoneros hacia el caladero. Así lo adelantó el propio sindicato de los marineros. Sería un verdadero logro después de meses de lidiar, de ambos lados, con posturas sumamente rígidas mostrando una incapacidad de diálogo que postergó innecesariamente el inicio de la zafra, priorizando una pulseada de poder por sobre la urgencia de reactivar el motor productivo de la región. La génesis de este conflicto viene dejando a las claras las limitaciones de una dirigencia que, en ambos lados del mostrador, pareció haber perdido el pulso de la realidad de los muelles. Por un lado, las cámaras empresarias, encabezadas por CAPIP, se mantuvieron firmes en una postura de reducción de costos operativos que el gremio denunció como un «ajuste encubierto», utilizando el cese de despacho de buques como una herramienta de presión que asfixió las finanzas de los marineros, quienes ahora están más flexibles a aceptar una baja de salarios. Por otro lado, la cúpula del SOMU, dirigida por Raúl Omar Durdos en nación y César Zapata en Madryn, tardó en encontrar un esquema de negociación flexible que permitiera proteger el salario sin comprometer la viabilidad de la temporada, quedando atrapada en una retórica de confrontación que no ofreció salidas rápidas mientras el tiempo biológico del recurso seguía su curso. Esta falta de «muñeca política» para ceder a tiempo y evitar la parálisis total fue el factor determinante de una crisis que podría haberse resuelto mucho antes si hubiera primado el pragmatismo sobre la intransigencia. El punto de quiebre se produjo finalmente el pasado 29 de abril, en una reunión clave celebrada en las oficinas del grupo Iberconsa en Buenos Aires. Allí, ante la evidencia de que el lock-out empresario estaba generando una «situación muy complicada económicamente» para los trabajadores y sus familias, el gremio accedió a revisar su posición histórica. En ese encuentro, que contó con paritarios de Puerto Madryn y Mar del Plata, la entidad sindical propuso finalmente aceptar el sistema de tablas de producción que exigían las cámaras, aunque bajo condiciones específicas: establecer un tipo de cambio del dólar al 90% y que dos ítems fijos del salario fueran absorbidos por la producción. Esta concesión, a la que el propio SOMU la presentó como un principio de acuerdo, fue el primer indicio real de que el conflicto comenzaba a transitar su etapa final, dejando solo pendiente la definición de «formalidades legales» que se espera sean rubricadas hoy mismo. La expectativa en el puerto de Madryn es total, ya que la firma del acta este lunes no solo representaría un alivio salarial, sino la garantía de que el langostino empezará a mover la actividad en los muelles locales, activando toda la cadena logística que depende de la zafra. No obstante, el sabor que queda en el sector es agridulce; el acuerdo que se firmaría hoy es, en esencia, una aceptación de las condiciones de rentabilidad impuestas por las empresas ante la desesperación de una base trabajadora que no podía esperar más.

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