El riesgo de una catástrofe nuclear es peor que nunca II - Últimas Noticias: El Chubut

Carta del Lector

El riesgo de una catástrofe nuclear es peor que nunca II

Tiempo de lectura 5 minutos 40 segundos
La guerra, el genocidio, el fascismo y otras atrocidades parecen ir en aumento, mientras que nuestro medio ambiente pierde gradualmente la capacidad de sustentar a nuestra especie. En esencia, la amenaza de una catástrofe global nunca ha sido mayor.

China nunca se adhirió a ningún tratado de control de armas. Estados Unidos y Rusia acaban de poner fin a todos los tratados que se crearon durante décadas para limitar los arsenales nucleares, así que ahora no hay restricciones. Lo que va a pasar es muy incierto, después de todo ese esfuerzo por acabar con esa carrera armamentística tan costosa e insensata, estamos de nuevo en medio de ella.

 

Y, la verdad, es una estupidez, Estados Unidos y China están en una carrera armamentística relacionada con la inteligencia artificial, algo que no tiene sentido. Unos líderes inteligentes negociarían alguna forma de evitar que se convirtiera en una carrera armamentística tan costosa, improductiva y peligrosa, pero Trump, Xi Jinping y Vladimir Putin no son las personas que necesitamos, francamente, para reducir la amenaza.

 

No será votando en elecciones la forma de resolver este problema, no hay liderazgo alguno en este tema, casi ningún político incluye en su programa el cambio climático, ni la proliferación nuclear, ni la inteligencia artificial. Es frustrante. ¿Cómo se logra que la ciudadanía se interese por estas cuestiones?

 

El entorno mediático está completamente contaminado con desinformación y noticias falsas, es la realidad política global.

 

El tema requiere mayor atención por parte de los medios de comunicación. La comunidad activista, los grupos que trabajan en estos temas no han sido muy eficaces.

 

El cambio climático se ha convertido en un movimiento, pero el movimiento nuclear, francamente, necesita activistas más comprometidos. Existen muchos pequeños grupos activistas en el ámbito nuclear, pero no se ve que logren influir de manera efectiva en la opinión pública ni en los políticos. Por lo tanto, la comunidad activista debe mejorar, los medios de comunicación deben mejorar y los políticos interesados en este tema deben tomar la iniciativa.

 

Hay un puñado de legisladores en el Congreso norteamericano que presentan proyectos de ley sobre armas nucleares una vez al año. Pero eso es prácticamente todo lo que hacen, una legislación meramente formal que no tiene ninguna posibilidad de ser aprobada y a la que nadie presta atención.

 

La cantidad de dinero que se invierte en desarrollar más armas nucleares y aumentar el gasto en defensa, es inmenso. Lo que maneja la comunidad antinuclear, es ínfimo, lo mismo ocurre con el cambio climático.

 

La industria del petróleo y el gas cuenta con vastos recursos, al igual que la industria de alta tecnología, y todas ellas están destinando su dinero a impedir cualquier tipo de regulación o sentido común, en lo que respecta al uso de la energía nuclear.

 

El programa más estúpido en el que el gobierno norteamericano se ha involucrado

 

El país tiene miles de núcleos de plutonio almacenados, y cuenta con estudios que demuestran que no se degradan de forma peligrosa. Son detonadores para armas nucleares, el plutonio no sirve para otra cosa. Es decir, no necesita nuevos núcleos de plutonio, pero está gastando miles de millones en construirlos.

 

Pero ¿se ven a los medios de comunicación prestándole atención? ¿Ven a los políticos diciendo: «¡Qué programa tan estúpido!»? No, porque los únicos a quienes les importan esos programas son los de Carolina del Sur, donde estará una de las plantas de producción de núcleos, y los de Nuevo México, donde el Laboratorio Nacional de Los Álamos podrá comenzar a construir núcleos de plutonio nuevamente. Así que los únicos miembros del Congreso a quienes les importa son los representantes de esos estados que lo impulsan. A nadie más le importa un comino. Y así sucede esta estupidez.

Convoy de misiles nucleares rusos en desfile militar, Moscú, Rusia

Esto se multiplica muchas veces en el gasto en defensa y en la lucha contra el cambio climático. Son realidades que los medios de comunicación, la comunidad activista y los funcionarios gubernamentales deben afrontar. No es una tarea imposible. Cuando algo es tan absurdo, tan derrochador, otros miembros del Congreso deben oponerse a quienes lo promueven. Ahora bien, es un problema difícil porque muchos congresistas se benefician del presupuesto de defensa.

 

¿Querés recibir notificaciones de alertas?